Historia

Esta Hermandad y Cofradía surge de la Fusión de tres Hermandades, de la Hermandad Sacramental, de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, y de la Cofradía del Santo Entierro y María Santísima de la Soledad.

Hermandad Sacramental

No se posee noticias documentales sobre el origen de esta Hermandad, pero su fundación sería muy temprana, ya que siendo Villaverde señorío del Arzobispo de Sevilla desde la Edad Media hasta el año 1575, es más que probable que estos sucesivos señores promovieran en sus dominios el culto a Jesús Sacramentado. Además, como repetidamente se ha venido afirmando, es posible que en ello interviniera Teresa Enríquez, llamada Loca del Sacramento por el Papa Julio II, que con su autorización fundó las primeras hermandades sacramentales en Roma, Torrijos (Toledo) y Sevilla, estas últimas en el año 1511. Es lógico pensar que el Arzobispo de Sevilla impulsara en sus dominios, a la vez, temporales y espirituales la fundación de estas hermandades apoyadas por el mismo Papa.

La noticia más antigua que tenemos de esta Hermandad es de tres visitas pastorales que en 1699 realizó a Villaverde el Arzobispo Jaime de Palafox y Cardona.

Las hermandades sacramentales eran necesarias y obligatorias en cada parroquia, incluso, al no haber persona disponible para ocupar el cargo de mayordomo, era el propio cura párroco quien ejercía sus funciones.

Del año 1712 es el primer libro de actas y cuentas de la Hermandad Sacramental que se conserva.

En el año 1906 se sometió la Hermandad a una reforma pasando a llamarse Hermandad Sacramental del Sagrado Corazón de Jesús, y en 1925 se abrió un nuevo libro de actas haciéndose cargo de los cultos y actos de la Semana Santa.

Cuatro años después se redactaron unos estatutos, concretamente el 24 de mayo de 1934, donde se le llamaba, simplemente, Hermandad Sacramental, aunque se especifica que se encargaba de la Semana Santa. De las dos únicas procesiones que hablan estos estatutos es de la del Jueves Santo, con el Cristo de Vera Cruz y la Virgen de los Dolores, y la del Día del Corpus.

Cofradía de la Vera Cruz

No se tienen documentos que confirmen su origen, pero es más que probable que la fundación de esta Cofradía del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, en 1506, fuese promovida por los franciscanos menores del convento de San Francisco del Monte de esta villa, con presencia en el término municipal de Villaverde del Río desde el año 1401.

De todos es conocida la devoción franciscana por la Santa Vera Cruz y cómo propagaron los cultos cuaresmales y de Semana Santa, el ejercicio piadoso del Vía Crucis o Vía Sacra, las Saetas Penetrantes, el Sermón de Pasión, el Sermón del Descendimiento…, encontrándose todas estas manifestaciones devocionales en el acervo tradicional de esta Cofradía y patrimonio cultural e inmaterial de Villaverde del Río.

Fue muy corriente en el Reino de Sevilla durante el siglo XVI, que las cofradías de la Vera Cruz se situaran en antiguas capillas o ermitas que antes estaban dedicadas a San Sebastián. Así en 1594 es trasladada hasta dicha ermita del santo el cual ha gozado siempre de gran devoción en Villaverde del Río, de donde es Patrón desde la Edad Media, situada junto al castillo existente a orillas del Siete Arroyos, cerca de las casas del lugar.

En la ermita recibían culto las imágenes de San Sebastián, la Virgen de la Soledad, el Cristo Yacente, el Cristo de Vera Cruz y el Cristo Resucitado.

En el siglo XIX se establece esta Cofradía en la Parroquia de la localidad, en un altar acompañado de San Juan Evangelista, Santa María Magdalena y una Dolorosa pequeña.

 

En 1906 se fusiona con la Hermandad Sacramental de la Parroquia.

 

Cofradía del Santo Entierro y Virgen de la Soledad

La Cofradía del Santo Entierro y María Santísima de la Soledad se funda en años cercanos a 1530, en la Ermita de San Sebastián, dónde establecieron Capilla propia.

Debido al auge y gran devoción de la Titular de la Hermandad, dicha Ermita pasó a denominarse de Nuestra Señora de la Soledad.

Por el mal estado en que se encontraba la sagrada Imagen de la Virgen, en 1818 se recibe la que actualmente se tiene, siendo obra de Cesáreo Ramos.

En octubre de 1836 tuvo que comparecer la Cofradía ante la autoridad desamortizadora el mayordomo de la cofradía, para ser desposeída ésta de todos sus bienes, aunque ya todo había sido requisado con la Invasión Francesa.

Por el mal estado de conservación de la Ermita y la incapacidad de la Hermandad de acometer su restauración, la Cofradía se establece en la Iglesia Parroquial a principios del siglo XX.

Altar-antiguo-Virgen-de-los-Dolores-Villaverde-Principios-de-los-80-RetocadaEntre 1910 y 1927 las imágenes de la Cofradía de la Soledad son trasladadas  a la parroquia y colocadas en el lugar que actualmente ocupa San Sebastián, las imágenes de la Virgen de la Soledad (ahora conocida como de los Dolores) y el antiguo Cristo Yacente, en su antiguo retablo, según creemos. En las mismas fechas se instaló en el retablo del altar mayor la imagen del Cristo Resucitado, también proveniente de la ermita de la Soledad.

En los años 50 del pasado siglo fue demolido lo que quedaba de la antigua ermita y del cementerio de la Soledad.

 

Actual Hermandad y Cofradía

No fue hasta 1957, cuando la fusión se hizo visible con un reglamento de la Hermandad Sacramental del Cristo de la Vera Cruz. En él se nombran las cinco procesiones que se organizaban: la del Jueves Santo, con el Cristo de Vera-Cruz y la Virgen de los Dolores; la del Viernes Santo, con el Cristo Yacente y la Virgen de los Dolores; la del Domingo de Resurrección, con el Cristo Resucitado y la Virgen del Rosario; la del Día del Corpus; y la del Día del Corazón de Jesús.

ABoletin5bisGrisDe entre los cultos y actos litúrgicos que celebraba la Cofradía, destacamos el apretado programa que estuvo vigente hasta los años 60 del siglo XX durante los dos días principales de la Semana Santa en colaboración con la Parroquia: El Jueves Santo tenían lugar por la mañana los Oficios; a las 6 de la tarde el Sermón del Lavatorio; a las 10 de la noche la procesión del Cristo de la Vera- Cruz y la Virgen de los Dolores en su Soledad; a las 12 de la noche el Sermón de Pasión, con la Voz del Ángel y la Sentencia de Pilatos; y, tras él, la Vela del Monumento hasta la hora de los Oficios del día siguiente. El Viernes Santo se celebraban por la mañana los Oficios; a las 6 de la tarde el Descendimiento, con sus Santos Varones; a las 10 de la noche la Procesión del Cristo Yacente en el Sepulcro y la Virgen de los Dolores en su Soledad; a las 12 de la noche la Vía Sacra o Vía Crucis, con sus 14 Saetas Antiguas o Primitivas; y, hasta la mañana del llamado Sábado de Gloria, la Vela del Sepulcro o Duelo.

Además de estos cultos y actos de Semana Santa y los de Cuaresma, la Cofradía de la Vera-Cruz y Soledad celebraba a lo largo del año las festividades litúrgicas de San Sebastián (20 de enero), Domingo de Resurrección, la Santa Cruz (3 de mayo) y la Asunción (15 de agosto). También se encargaba del funeral y misa de los cofrades difuntos.

En 1968 dejó de procesionar el Cristo de la Vera Cruz y no volvió a celebrarse el Domingo de Resurrección.

Foto Manuel DominguezEse mismo año de 1968, por primera vez el Viernes Santo la nueva imagen del Cristo Yacente, obra del imaginero Rafael Barbero Medina, quien la realizó expresamente para nuestra Hermandad.

Al año siguiente se redactaron nuevas reglas, en las que se resumieron nuestras tradiciones. Así, los cultos eran: Octava, Misa y Procesión del Corpus; Quinario al Cristo de Vera-Cruz en la primera semana de Cuaresma; Septenario a la Virgen de los Dolores, finalizando el Viernes de Dolores con la Función de Instituto; Vía Crucis con el Cristo de Vera-Cruz a hombros, el Martes Santo; Oficios de Jueves y Viernes Santo; Procesión el Viernes Santo, con el Cristo Yacente y la Virgen de los Dolores; y Misa de Réquiem por los hermanos difuntos, en noviembre. Y los cabildos generales eran dos: el de información de los cultos cuaresmales, el viernes anterior al primer domingo de Cuaresma; y el de cuentas, el Día del Corpus. Estas reglas fueron visadas y aprobadas por el arzobispado de Sevilla.

Por estas mismas fechas, con motivo de la remodelación que sufrió el templo parroquial, el antiguo retablo de madera en su color de la capilla de la Virgen de los Dolores y el Cristo Yacente fue sustituido por un nuevo retablo en repisa, donde se colocó la imagen de la Virgen de los Dolores y bajo ella el nuevo Cristo Yacente, en un nuevo sepulcro.

2016-02-16 19.33.18En 1985 fueron trasladadas las imágenes de la Virgen de los Dolores y del Cristo Yacente a su lugar actual, la última capilla del lado de la epístola, antigua de San José, mientras el Cristo de la Vera-Cruz siguió  y sigue permaneciendo en su altar de la derecha del crucero.

El año 1999, fue felizmente recuperada la procesión del Domingo de Resurrección con el Cristo Resucitado.

En la Cuaresma de 1999 se le impuso a la Virgen de los Dolores, el Fajín de General Jefe por parte del Ilmo. Sr. D. Juan García Martínez, General Jefe de la Región Militar Sur.

El 25 de Marzo de 2000 fue la Imposición de la Nueva Corona a la Virgen, realizada por el Rvdo. Padre y Cura Párroco de la Purísima Concepción y Arcipreste de Villaverde del Río, D. Francisco de los Reyes Rodríguez López.

En 2002, se incorporó la imagen titular de la entonces desaparecida Hermandad de Nuestra Señora del Rosario, y hoy poseedora de un Grupo Parroquial, como lo hacía desde antiguo, volviéndose a celebrar el encuentro del Resucitado con su Madre en la esquina del Cristo.

Un acontecimiento importante para nuestra Hermandad y Cofradía fue, en el año 2000, la concesión de la Medalla de Oro de la Villa a la Virgen de los Dolores en su Soledad por parte del Ayuntamiento siéndole impuesta el 27 de enero de 2007 a la finalización de una solemne Eucaristía celebrada en la calle Cardenal Spínola, que fue seguida de una procesión extraordinaria.

El día 2 de Noviembre de 2014, está señalado en el calendario histórico de la hermandad al visitar la imagen de María Santísima de los Dolores en su Soledad, en Cementerio Municipal de San Sebastián, yendo en rosario de la aurora hasta el mismo, y celebrándose la santa misa en la explanada exterior, y a su finalización recorrió todas las calles del camposanto.

Rosario de la Aurora, V.de los Dolores, 2014 (177)